• Maria Gabriela Matamoros Perez

Violencia contra la mujer, la pandemia silenciosa


El 60 % de las mujeres aseguran haber sufrido violencia una vez en su vida.


Del sinnúmero de impactos negativos que trajo la pandemia de COVID-19 en América Latina y el Caribe, uno de los más graves es el aumento de la violencia de género. El confinamiento, el distanciamiento social y el cierre de escuelas y oficinas, fueron medidas que se tomaron para evitar la propagación del virus, sin embargo, no solo dejaron a las niñas y mujeres expuestas a la dependencia económica y vulnerabilidad frente a los atropellos, sino también a la restricción del acceso a asistencia en caso de emergencias.


ONU Mujeres reporta que, a escala mundial, el 35% de las féminas ha experimentado alguna vez violencia física o sexual por parte de una pareja íntima, o violencia sexual perpetrada por una persona distinta de su pareja. En Ecuador, esta realidad no difiere. El hogar se ha consolidado como el lugar más peligroso para las mujeres, cuando debería ser el más seguro. Según una encuesta realizada por el CEPAM, 52,94 % de las féminas sentían inseguridad en sus hogares, mientras que el 81,46 % dijo haberse sentido “humillada” o “desvalorizada” por su pareja durante el confinamiento.


“Cada 5 minutos se registró 1 llamada a la línea de emergencia 911 por violencia basada en género (VBG), durante la cuarentena”, expresó Cecilia Chacón, Secretaria de Derechos Humanos del Ecuador, en una entrevista para UNFPA Ecuador. De enero a junio de 2020, el ECU 911 recibió más de 70.000 llamadas de emergencia por violencia dentro del ámbito familiar. Mujeres encerradas en closets o escondidas bajo la cama se contactaban con líneas de emergencia o mensajeaban con psicólogas de fundaciones. Guayas, Pichincha y Manabí fueron las provincias en las que se registró una mayor cantidad de denuncias por casos de violencia de género e intrafamiliar, según datos de la Fiscalía.


Ellas no son números, son vidas. Cada 72 horas se suscita un feminicidio. En 2020, 118 féminas, cuyas edades oscilaban entre 25 a 24 años mayoritariamente, perdieron la vida, según la Alianza para el Mapeo y Monitoreo de Feminicidios en Ecuador. En el monitoreo realizado por esta organización, se incluyeron los transfeminicidios —asesinato de mujeres transgénero y transexuales— que sumaron a 5.


La violencia contra la mujer no solo se presenta en el hogar, la calle o el trabajo; también se traslada a los espacios virtuales. Según la encuesta ‘¿Libres para estar en línea?’, elaborada por Plan Internacional, en Ecuador, alrededor de 9 de cada 10 jóvenes entre 15 y 25 años han enfrentado amenazas de violencia sexual, a través de redes sociales y otras plataformas de internet, teniendo importantes repercusiones a nivel emocional y social.


De los 16 planes de gobierno, 13 mencionan que existe un problema de violencia contra la mujer —temática abordada en el eje de seguridad y salud—. Además, de todos los candidatos, sólo tres tratan sobre los derechos sexuales y reproductivos de la mujer y exponen su postura sobre el aborto.


Durante la segunda jornada del debate presidencial organizado por el CNE, los candidatos Xavier Hervas (Izquierda Democrática) y Ximena Peña (Alianza PAÍS) sostuvieron que, si bien defienden la vida de las ecuatorianas, las víctimas ultrajadas también deben tener derecho a elegir. Por otro lado, Gerson Almeida, candidato por el Movimiento Ecuatoriano Unido, dejó claro que “el violador debe ser agravado, pero la vida se defiende. Vamos a defender las dos vidas”.

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